Serendipia

Barcelona está llena de recovecos, una fuente inagotable de inspiración que, a lo largo de los años, no ha dejado de seducir a quienes se sienten atraídos por su misterio clandestino. Algunos pensarán en sus monumentos, pero nosotros pensamos en su industria. Hay una gran cantidad de tesoros ocultos en las cajas de almacenamiento olvidadas de las fábricas que en su día fueron un hervidero. Entre las montañas de telas sobrantes de la industria textil, descubrimos viejos damascos y flores antiguas. Juntos, estos descubrimientos forman nuestra colección Serendipia.

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